Escribo. Escribo con el corazón en la mano. Escribo lo que siento debo escribir. No me dejo influir por agendas mediáticas, ni por modas o por la opinión de “especialistas”. Escribo con un método que vengo construyendo y trato de ser disciplinado. Leo cuanto puedo y trato de compartir mi tiempo entre el trabajo y la pasión por escribir algo que pueda ser catalogado como un libro serio.
Escribo sobre la realidad, porque eso es lo que me sale mejor, no sé si la ficción sea lo mío, pero trato de escribir sobre los recuerdos, sobre la gente que conozco y sobre las ciudades que he conocido. Escribo pensando en que aquellas personas que dejan profundas huellas en mi vida merecen tener un espacio en una de mis historias, escribo pensando en cómo disfrutaran las personas reales al leer sus personajes.
Escribo sobre Piura, sobre las historias que he visto. Escribo sobre Huánuco una tierra que debo ver algún día. Escribo de gente común.
Pero esta vez hice una excepción. Estoy escribiendo sobre alguien maravilloso, que simplemente despertó en mí un deseo de volver a sentarme en la laptop y escribir una nueva larga historia. Aunque cuando no tengo laptop también lo hago a mano. Llevaré un poco menos de un cuarto de lo que quiero escribir, escribo tratando de descifrar los signos, lo que te ocurre, lo que hablas, lo que callas y ese deseo de libertad.
Escribo pensando que estoy allá y no acá. Escribo con letra calibrí número 11. Escribo tomando café, de noche, de día o con lluvia. Escribo y cuando releo lo que escribo descubro que voy por el camino correcto. Escribo pensando que cuando logre imprimirse todo esto saldrá tu nombre en la dedicatoria que no será suficiente para agradecer, entonces llega ese abrazo infinito de agradecimiento.
Me detuve unos minutos para escribir esto, porque alguien hoy leyó algo de lo que escribía. Escribí esto para decirles a todos que no es para mí un castigo o una pérdida de tiempo escribir de gente maravillosa, como tú. Escribí esto pensando que ahora te puedo conocer más que antes y que cuando llegues a estas tierras en este tiempo de 5 meses descubras que puedo leer tu mente y seguir nutriendo esta historia de letras para terminar un libro.
Escribo sabiendo que eres una lectora exigente. Escribo para Alenka. Escribo sobre Alenka, Escribo y hasta que no termine esta historia con punto final no dejaré de plasmar una historia que hable de tu libertad.
