Soñaba con un verde campo
La padrea le llaman algunos
Eso sí
Libre de la mano del hombre
Donde vivían los rebaños sin fronteras ni cercas
Donde solo crecía en infinidad
Pasto
Que alimentaba y daba vida.
¡Cómo no existe un lugar así!
¿Por qué no hemos reaccionado a la barbarie?
¿Acaso hemos cerrado los ojos ante el dolor?
No hueles el sufrimiento, no escuchan el llano
De ese ser vivo que tu mano ha matado.
Entonces despiertas
No existe verde y no existe pradera
No existe libertad
Solo cercas
Cárceles a rebaños torturados
Entonces
¿Ahora si escuchas el llanto?
