¿Cuantas cosas se habrán escrito sobre la Flor de lis? La verdad no tengo idea, pero es más que seguro que yo no sea el primero y es que de mi mente no puedo sacar ese símbolo. Como diría Borges la flor de lis es mi “Zahir”. Zahir significa algo que no podemos sacar de nuestra mente, atrapa toda nuestra atención. Entonces el Zahir irá ocupando cada vez con más intensidad todos nuestros pensamientos, hasta el punto que en que uno dejará de percibir el universo para contemplar únicamente el Zahir.
Ya van 3 semanas en que esa figura da vueltas en mi cabeza y es que todo empezó de la manera más casual al ir caminando por una de esas calles que llevan al Campo de Marte en Jesús María. Una chica – que iba adelante mío – caminaba presurosa y en la altura de su cuello noté un tatuaje plasmado sobre su piel blanca y que desde un inicio llamó mi atención: No sé si fue la forma o que estaba pintando solo en negro, pero simplemente el tatuaje me atrapó.
Llegamos a una esquina y yo atrás de ella mirando aún el tatuaje. En esos 90 segundos que demora en cambiar la luz del semáforo tenía dos opciones: La primera era acercarme y preguntarle directamente (cosa que jamás haría porque soy tímido de naturaleza) y la segunda era sacar rápidamente mi celular para tomar una foto a su tatuaje sin que ella se diera cuenta. Al final hice la segunda opción.
Sé que pude haber resuelto mi duda, si es que de alguna u otra manera le hubiera preguntado a esa chica, pero mi temor pudo más. Así que camine cuadras (muchas cuadras) mirando la imagen y tratando de darle un significado y simplemente no pude. Así que esa fue mi primera noche en donde no pude dormir.
Ni bien me levante caminé hasta un estudio de tatuajes a unas cuadras de mi casa. Me levante con la convicción que hoy tenía que descifrar el significado de ese símbolo. Entre por una puerta pequeña que conducía a unas escaleras que subían a una especia de cuarto medio oscuro en donde había un gran sillón de cuero negro y una chica concentrada en su lectura.
Al verla tan concentrada leyendo me entró un miedo de interrumpirla, así que trato de regresar a la salida bajando lentamente y en silencio. Paso a paso voy retrocediendo
– ¿Crees que no he sentido tu presencia? – ella levantó la cara y me miró -. Debe ser tu primer tatuaje y tienes miedo, vamos no tengas miedo no muerdo.
– Disculpe, creo que me equivoque de dirección – mi voz sonaba muy nerviosa
– No me veas la cara de cojuda y ven sube – ella se levantó y me hizo un gesto con la mano -. Toma asiento un momento y regreso.
Subo las escaleras con miedo y me siento en el sofá. El lugar no me daba buena espina: Paredes pintadas de rojo, con una iluminación casi sombría y de una decoración minimalista con un sofá de cuero grande como para cuatro personas y una mesa pequeña con revistas viejas y vi a la chica caminando hacia el frente, donde había un pasillo no tan largo que llevaba a una puerta que desde donde yo estaba se notaba entre abierta y de donde salía un ruido como de un zumbido que nunca había oído. En ese mismo pasillo y desde donde yo estaba a las justas se logan ver (por la iluminación) algunos posters enmarcados – que quizás sean de bandas de death metal – colgados en la pared.
Trato de relajarme y cojo una revista para hacer un poco de tiempo mientras espero a la chica, pero ninguna de esas revistas que habían en esa pequeña mesa (casi todas pornográficas) me llamo la atención.
– ¿Es tu primer tatuaje no? – la voz de la chica se escuchaba a lo lejos desde el pasillo.
No sé qué responder, pero veo como ella viene hacia mí y se acerca vestida toda de negro con una blusa pequeña y apretada que hacía notar más sus grandes senos, un pantalón de cuero negro y un calzado – que por la iluminación no podía distinguir – que también era negro.
– Vamos no seas tímido – la chica se sentó a mi costado -. Todos estamos así de nerviosos nuestra primera vez.
– Solo quería averiguar el significado de algo – agacho la cabeza y mi voz suena muy nerviosa.
– ¿Encontrar el significado? – la chica ríe -. Oye la iglesia está a un par de cuadras quizás ahí está lo que necesitas, esto es un salón de tatuajes.
– Por eso mismo – sigo con la cabeza agachada -, aquí necesito encontrar la respuesta a mi duda.
– ¿Acaso me vez cara de monja? – ella seguía riéndose -. Insisto tú quieres verme la cara de estúpida.
– No…. No – saco el celular y le enseño la foto.
Ella agarró mi celular, vio la foto y dijo:
-Eso es un tatuaje…
Siguió por un breve tiempo mirando más detenidamente la imagen.
-Ese no es un simple tatuaje – su voz sonaba muy baja -. Me haces recordar a algo muy familiar ¿Sabes?
– ¿Cómo así? – recién medio levanto la cabeza para observarla.
– Mira con detenimiento – Ella me dice mientras se voltea para mover su larga cabellera y descubre su cuello.
Y ahí estaba el símbolo enigmático, aquella figura que había atrapado mi mente y que no me había dejado dormir y viéndola bien ella era la chica que había visto ayer en la noche.
– Es más siento que esa foto es de mi tatuaje – su voz interrumpe mi breve reflexión- ¿Dónde la obtuviste?
– De internet – volví a bajar la mirada.
Que minúscula es Lima. Jamás pensé, muy dentro de mí que volvería a encontrarme con la chica de anoche y que mejor que ella para que aclarara el significado de ese símbolo. Eso sí de mas esta decir que jamás le diré que le tome una foto.
– No sé – su voz volvía a interrumpir mis pensamientos y siento que ella buscaba mi mirada -, creo que me estas mintiendo…
– ¡No! – levanté la mirada nerviosamente -. Jamás hago esas cosas.
– ¿Qué cosas? – ella me miraba extrañada -. Ósea mentir y robar.
– No te entiendo nada – vi que su mirada parecía desencajada -. Tú me vienes a confundir.
– Es que… – comencé a tartamudear.
– Bueno chico raro – con su mano acariciaba mi pelo -. Tú vienes a un salón de tatuajes medio misterioso averiguando significados de los símbolos y yo aquí sentada a tu lado sin poder entender que necesitas de mí.
– Necesito que me digas que significa este tatuaje que te mostré – volví a agachar la mirada.
– ¿Te refieres a mi tatuaje? – Ella levantó mi cara.
– No es el tuyo – mi voz seguía estando nerviosa.
– Bueno chico raro – ella no dejaba de mirarme -. Ese tatuaje que tienes en la foto y que es igual al mío se llama “flor de lis”.
– ¿Flor de lis?, vaya – la miraba con curiosidad – ¿Qué significa?
– La verdad y te soy sincera – suspiró un poco – al principio pensaba que esto era una daga, porque si la vez bien tiene forma a una daga y me pareció “locazo” tener algo así en mi cuelo, hasta que el tatuador me dijo que ya había terminado mi flor de lis.
– Bueno, ¿Por qué no averiguaste su significado? – pregunté.
– No sé… – ella comenzó a rascarse la oreja -. Quizás por ociosidad, para mí siempre será una daga y no una flor – se levanta del sofá -. Cada uno interpreta los signos a su manera.
Su respuesta me decepcionó bastante. No podía entender como alguien llevaba algo tatuado en su cuello sin conocer su verdadero significado.
– El tatuaje me hace sentirme fuerte y protegida – Nuevamente su voz distraía mis pensamientos más profundos.
– Bueno gracias por tu ayuda – me levanto del sofá.
– No piensas tatuarte la flor – ella me tomó del brazo.
– No…. – logré quitar su mano de mi brazo -. Mientras no conozca su real significado, de nada vale que lo ponga en mi cuerpo, además no venía a tatuarme si no a conocer el significado de este símbolo.
– ¡Michelle! – una voz que provenía desde el fondo del pasillo -. Haz pasar al siguiente cliente.
Ella pone una cara de nerviosismo y dijo:
-Si no vienes a tatuarte mejor vete…
Salí del salón de tatuaje. La mañana es fría y el cielo esta nublado en Lima. Camino por un par de calles y sigo decepcionado. Llego a una tienda y tomo un vaso de soya. Aún sigo con la curiosidad por saber que es la flor de lis, así que decido abordar un taxi y regresar a casa.
Comienzo a separar citas en mi agenda para visitar bibliotecas e ir a casas de amigos a prestar libros que hablaran de la flor de lis, además de buscar alguna información fidedigna (que rara vez hay) en internet sobre la flor de lis y en esa tarea sigo hasta ese momento, atrapado cada vez más en el símbolo y buscando hallarle un sentido en mi vida.
Mis investigaciones académicas determinaron en primer lugar que la flor de lis era usada en la Heráldica (el estudio de los escudos) y más que todo en la heráldica francesa como la representación de la flor de lirio, usada como estandarte de muchos reyes como Clodoveo I o Luis VII de Francia, llegando hasta los reyes de católicos de España, yendo por el camino del catolicismo el Papa Dámaso I uso este símbolo para expandir el cristianismo sobre la plebe, pero quizás muchos recordamos el símbolo de la flor en los libros de historia medieval al relacionarlo directamente como uno de los signos que la heroína de Francia Juana de Arco uso en su estandarte.
De ahí en la cartografía antigua la flor de lis era usada para representar el norte. En la alquimia la flor de lis era vinculada a lograr una gran iluminación (como la piedra filosofal), además puede significar dentro de la misma alquimia: El árbol de la vida, la perfección, la luz, la resurrección y la gracia del dios que ilumina.
Volviendo al tema religioso algunos libros de simbología religiosa (cristiana más que todo) hablan de la similitud de la flor de lis con la Cruz de Santiago que fue usada por la orden del mismo nombre, sino también es vinculada a veneración de la Virgen María y a San José del cual se dice en una leyenda que en su bastón habrían florecido una o tres flores de lirio. En algunas iglesias la flor representa a la santísima trinidad debido a sus tres pétalos. Ya en tiempos más modernos el Papa Paulo VI la usó en su escudo durante su pontificado.
Los psicoanalistas vinculan la flor como una representación fálica. Algunos libros de amigos psicólogos que consulté hablaban de la flor como representación de la virilidad y la fuerza de los genitales masculinos, también asociada a la forma de una espada. En la literatura la referencia de la flor de lis venía en los tres mosqueteros al indicar que en la Edad Moderna era el sello a fuego con que los verdugos de Francia marcaban a los delincuentes con como castigo y que los catalogaba de por vida como seres indeseables
Ya en tiempo más modernos los Scouts, algunos equipos deportivos de futbol, básquet, y béisbol la usan en sus escudos y además una canción de samba del cantante brasilero Djavan lleva como título flor de lis y habla de un amor que no pudo florecer y que murió:
Será talvez
Que minha ilusão
Foi dar meu coração
Com toda força
Pra essa moça
Me fazer feliz
E o destino não quis
Me ver como raiz
De uma flor de lis
E foi assim que eu vi
Nosso amor na poeira,
Poeira
Morto na beleza fria de Maria
E o meu jardim da vida
Ressecou, morreu
Do pé que brotou Maria
Nem margarida nasceu.
La flor de lis significa muchas cosas en la actualidad y adorna muchos escudos en muchas partes del mundo. Ahora debo averiguar que significa en la vida y porque se ha convertido en mi Zahir. Han pasado 3 semanas y trato de encontrar el significado a esto y una vez que lo encuentre – si es que lo hago – escribiré un ensayo para que no exista más gente como Michelle que se ponga la flor en su cuerpo o la use como símbolo sin saber que significa.
El día que logré encontrar el resultado espero que mi conciencia no se perdiera por culpa de encontrar el significado de esa flor tan enigmática para mí y regresar a ese salón de tatuajes y quizás tatuármela, como que también aprovecho para dejarle una copia de ese ensayo (que aun hoy no sé cómo empezar) a Michelle.
No puedo escapar a mi Zahir. Nadie puede escapar a su Zahir. Mi destino me persigue y no debo luchar contra él. Resistirse es inútil. Solo debo vivirlo.
