La respiración de esta pequeña ciudad
¿La oyes?
Ven, aquí abajo
Y asómate
El ruido del pecho cerrado
Se hace más fuerte.
Se cierra, entonces la ventana
Se cierra, con fuerza y violencia
Detrás mío
Delante
A través de mis umbrales.
Pensarás entonces,
Que quizás el viento
De levante sacude
Pero escucha,
Es el pecho cerrado.
El ruido de la ciudad
El aullido de feroces perros
Entre calles y callejones.
Melodía dolorosa
De terribles presagios
Sigue sonando.
