Tus palabras son letanías para mi alma
Que transportan
A universos paralelos
Donde lo blanco es oscuro
Y la tierra es plana.
El sonido de tu voz
Se esconde entre columnas
De este templo tan grande
Donde muchos susurran a Dios
Piedad por los males que alguna vez cometidos.
Maldigo entonces a los querubines
Que te esconden
Cubren entre velos de tela negra
Tu belleza
Aunque siempre me digas
Que eres solo simpleza.
