En frases muy breves
Y largas meditaciones,
No encuentro
Forma de decirte:
Te quiero.
Quizás sea que en los silencios
Se bloquean los labios
Y se traba la lengua.
¿Por dónde empezar?
Fijar mi pensamiento
Recordar todos aquellos días
Los abrazos de la noche
Los paseos por el boulevard en la tarde.
Tu recuerdo,
Tus besos y tu miel,
Tus cabellos moviéndose con el viento
Y tu voz al otro lado del teléfono
Para volver a empezar
Y al fin poder decirte:
Que te quiero.
