Canchaque Querido

el

Siempre existirá otra montaña

Majestuosa, grande de tonos verdes y marrones

La mirada entonces, queda atrapada

En la belleza de sus laderas.

En el horizonte

Siempre radiante rozando los labios de las nubes

En el cielo infinito

Siempre te imaginé así

Canchaque querida.

Deja un comentario