Hoy al fin te contemplé desnuda
No hubo ropa, sabanas y pudor
Que me impidieran contemplar tu cuerpo
Más allá de la hoja de parra
Más allá del deseo y del sueño húmedo
Hoy ante mis ojos te veo
Simple y natural.
Asomaron curvas jamás acariciadas
Lunares y pecas escondidas
Y aquellos grandes pezones
Sensibles al rose de mi mano
Sensibles al rose de mi lengua
Sensibles al tacto.
¿Soy puta? ¿Soy santa?
Preguntas agachando la cabeza
No escondas tu mirada
No te preguntes en esta hora nada
Para el sexo no hay razón
No existen filosofías
Ni cuestionamientos
El placer se escribe con tinta roja
Y se mezcla en coctel mortal con las hormonas.
Nuestras manos despiertan el deseo
Nuestros labios muerden el placer
Mi boca y tu boca
Conjugando la misma melodía
Una canción que es el canto del gemido.
Luego de esta noche
Seguirás dentro de mi cuerpo
Yo seguiré dentro de tu cuerpo
Es más que fluidos intercambiados
Es saciar el hambre de los leones que estaban dormidos.
