He caminado por viejos senderos de piedra
Esas piedras eternas lavadas por el mar
Ese vaivén eterno
Ese ir y venir
Que acercan y alejan tus besos de este puerto.
¿Entonces algo quedará de ti en este lugar?
La marea se lleva tu esencia
La brisa tu perfume
Y la sal del agua oxida mi corazón.
Porque en este puerto
Sentí que tus abrazos y besos me revivían
Te recordé tantas veces sin motivo
Y aparecías en mis sueños de repente
¿Eras acaso la persona con la que pensé quedarme para siempre?
Entonces la luna, las estrellas y el silencio de la noche
En silencio observan
La lenta agonía
De lo que alguna vez
Fue nuestro amor.
