Te Encontré

Nadie pone en duda o cuestiona

Esa totalidad que expresa

Todo tu ser, que ante la luz del sol bendito

Refleja tu belleza infinita e inalcanzable

Para mortales que jamás entraran 

A los dominios del jardín del Edén

Dentro de tu corazón.


En esta ciudad te he conocido

Una de esas búsquedas casuales en la noche

Entre calles y plazas 

Donde solo escuchaba mis pasos lentos

Luego de regresar victorioso de la lid del norte

Como héroe silente y anónimo

Que agonizaba 

De hambre y sed (Así cuenta la crónica)

Luego de vagar por las dunas 

Que se forman en el desierto de tu abdomen.


Te encontré

Sonriente y recostada

En aquella piedra grande y labrada

Reposando la belleza, extendiendo tu larga cabellera ondulada,

Mostrando tus lindos ojos chinos y cautivando con la sonrisa 

Te encontré, siendo franco y desnudando el alma herida

Tal cual te había soñado

Mientras intentaba dormir entre paredes lodosas 

En las noches de breve cese al fuego.


Te encontré

Escuche tu voz de ruiseñor 

Vi la línea perfecta que moldea la figura de tu cuerpo

Oler como el viento de levante trae tu perfume

Y no lo niego, me maravillé

Como un niño cuando por primera vez

Corre libremente por el campo

Siendo feliz.

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