Te sientes culpable de tus errores
Arrastras cadenas oxidadas
¡Esclavitud!
Tú alma te ha atado al grillete
Y caminas sin rumbo
Y caminas con la sentencia infinita
De morir en el Sáhara.
Por eso nunca serás el pastor Santiago
Ni nunca encontrarás al maestro
Ni sabrás de alquimia
Pues tú alma manchada de negro
Te ha condenado a morir en el desierto.
