A los amores en Puerto Eten
Tu nombre viene y va en mis oídos
Así es como lo hacen las olas con el mar en este puerto
La tarde cae y con ella mueren tus recuerdos de acuarela
Que habitan en mi mente.
Tan distante y tan lejana
¿Cómo puede llamarse este extrañar que tengo hacia tu ser?
Y en silencio medito
Para poder entender que esta es la tiranía del amor:
Verte desde lejos y buscar si tu mirada asomará mañana
Sentado en este muelle agonizante
Mientras el mar disuelve lentamente todos mis ruegos a Naylamp
Castigo, dolor y sal
¡Que alguien se apiade de mi alma enamorada!
Porque mis lágrimas son agua dulce
Que se pierden en la inmensidad
Tantas veces, yo aquí
Sentando
Cada tarde
Una vida
Que para mí es la eternidad
No una penitencia
Te amo, te extraño y te sueño
Mi linda niña de Puerto Eten.
