Mientras caminaba por las calles de Piura en la madrugada:
Ella escribe en su Facebook
Un ocaso deslumbra,
Me asombra en el rincón de ese callejón
La luz que se ve a través de esa oscuridad,
Causa curiosidad y si voy…
Acaso es…
No sé, si es magia, magia…
Voy
Voy solo para encontrar un 24 de junio,
Que distinga a los demás…
Yo respondo:
Unas letras antes del sueño
Una última lectura que retine mi mirada
Una mente que recrea un escenario
Un callejón ¿En Pachitea? ¿En Castilla? ¿En el centro de la ciudad?
Y sé que ella irá
Es una mezcla de magia y curiosidad
Iras
Iras para encontrar
Un 24 distinto
Es nublada la madrugada
Son tus pasos solitarios
Los que siento hoy en esta ciudad.
Ella responde:
Que hasta dónde sé,
Las estrellas estuvieron y están.
Y en un puño abierto, deslumbraron.
O deslumbran… No sé, pero ahí están.
Yo termino respondiendo:
Un 24 que es de invierno
Tan tuyo, tan cierto
Como las estrellas que son luces deslumbrantes
En el presente, pasado y futuro
Un 24 que imagino es único e infinito
Un 24 que no ha sido soñado.
