Historia que quizás paso muchas veces. Cambie de nombre a los protagonistas y en algunos caso se volverá la historia de muchos. Gracias por leer.
Hoy me entere que tenías ya enamorado. No podía creerlo. Entro una angustia a mi corazón y desesperado busque que me confirmaran la noticia por los pasillos de la facultad, sin que sonara evidente mi intención. Pero todos me dan información difusa e incompleta.
La chica más chismosa de la universidad ya afirma que tienes una relación secreta con Víctor de dos meses. Algunos me dicen que recién el jueves después de la clase de Filosofía Moderna te quedaste con Víctor paseando cerca de los jardines del decanato y que ahí recién él se te declaró y que claro tú lo aceptaste. Luego otros me juran haberte visto bailar el sábado en la discoteca con Víctor y sus amigos hasta las 3 de la mañana y que él te tomaba de la mano. Para terminar las chicas que no te pasan me dicen que en la parrillada de Paul te vieron bailar pegadita la cumbia del Grupo 5 como “Una coquetona” y que eras poca cosa para un chico tan guapo como Víctor.
Pero algunas preguntas inquietan mi mente y mi corazón: ¿Qué tiene Víctor que no tenga yo? ¿Acaso Mabel no se ha dado cuenta de lo mucho que la quiero? ¿No ha sabido Mabel de la fama de mujeriego que tiene Víctor? ¿Cómo puedo conquistarte?
Definitivamente sentía que debía cambiar de estrategia, ya no debía seguir haciendo cosas cursis para llamar tu atención y que debería ser un chico malo y desatento (Quizás muchas los prefieren así). Pero el timbre de entrada a clase me regresa a la realidad. Corro presuroso al salón y en la puerta vi como tomabas asiento en tu carpeta. Durante toda la clase te observaba para ver si una señal expresiva me daba algún indicio, pero simplemente no vi nada.
Y salí de clase directo a buscarte. Decidí tomar valentía y preguntarte directamente. No quería escuchar más lo que me digan los demás, quería que tú confirmaras algo por eso grite tu nombre y corrí a tu alcance solo para decirte:
No creo que debas estar con él…. Ese tipo no te quiere.
Tu cara de sorpresa me sorprende cuando me respondes:
¿De qué hablas? Yo no ando con nadie como dicen y ¿Por qué me dices todo esto de esta forma?
Mi voz tímida y mi corazón palpitando a mil por hora responden:
¡Porque te quiero más que a nada en este mundo Mabel!
Tú me miras fijamente y te sonrojas para responder en voz baja:
No sabes cuánto esperé por este momento.
