Necesito tiempo…
…para pensar y meditar, para definir qué es lo que quiero, como vivir mi vida, qué necesito dejar atrás, qué pesa demasiado como para continuar cargándolo, que debo recoger que antes haya olvidado por negligencia, por miles de cosas que pasan: egoísmo, por estupidez, tiempo para llorar lo que tengo que llorar, para reír todo lo que tengo que reír, para gritar lo que tengo que gritar, para decir todo lo que he callado, tiempo para decidirme de una vez a ser feliz, de comenzar de nuevo con la frente en alto y el corazón tranquilo, la conciencia en paz, tiempo para dejar de culparme por todos los errores que he cometido, para dejar de culparme por los que no cometí, tiempo para perdonar a los que me hicieron daño y tiempo para reivindicarme con los que yo dañé, tiempo para buscar a las personas que he dejado en el olvido (amigos, familia, etc.), tiempo para reconquistarlas y recuperarlas, tiempo para detenerme a ver con orgullo lo que he logrado, tiempo para reconocer las metas que dejé olvidadas y poderlas retomar, tiempo para recuperar mi vida, para volver a ser yo, para reencontrarme y pedirme perdón, pedirme perdón de una vez por todas y tiempo para perdonarme, tiempo para explicarse uno mismo el por qué a muchas cosas: porque me hice tanto daño?, porque cuando me caí tardé tanto en levantarme?, porqué me convertí algunas veces en mi peor enemigo?, llego entonces el momento, ese tiempo que necesito para recuperarme yo mismo, reconquistarme, gustarme, amarme, tiempo para escucharme, para comprenderme, para reconfortarme, para hacer por un momento lo que yo quiero estando solo.
Necesito este tiempo para poder volver a ser la mismas persona de antes, recuperar esos rasgos de mi carácter que me enorgullecían y poder corregir todos aquellos defectos que me hacían una persona única y original.
La pregunta es cuándo empiezo? cuándo dejé de lado lo que verdaderamente me importaba? cuando dejé que me atrapara la rutina? No logro precisar cuándo me desprendí de la esencia y el protagonismo de mi vida y dejé de ser participante activo de mi destino para convertirme en una pasivo y aburrido espectador.
Es que el carro de mi vida estaba en piloto automático, pero ha llegado el momento de que yo tome el control de mi vida
Y entonces a Dios le pido, rezo todos los días, para que me dé fuerzas y me muestre el camino a seguir, para salir de este trance en el que me encuentro, que me ayude a cortar de una vez por todas con los lazos que me ciñen a esta existencia estresante y deprimente, pero sobre todo le rezo para que me quite el miedo a lo que vendrá, al futuro incierto, a ser feliz, a una nueva vida.
Necesito Tiempo. Tiempo para volver a ser yo.
