Miles de fe y credos tocan mi puerta
Almas desconsoladas buscando amor
Y que no saben en quien creer
Filosofías huecas los ilusionan
Más no veo gozo en ellos por practicarlas.
Por otro lado dicen que dios abandona a los ateos
Los hunde en su ignorancia de no creer en el
Pero ellas alimentan esa alma hueca
Leyendo Sartre y Camus
Entre La Peste y La Nausea
Matan a Dios y matan su alma
Pero buscan darle sentido a su vida existencial.
También existen cristianos mojigatos
Extremistas religiosos
Que no tienen cristales nuevos
Para ver el mundo cambiar
Justifican su actuar moral
Cuando debajo de su ropa tienen
Las manchas más sucias del pecado.
¿Quién llegara a ver la felicidad y el eterno paraíso?
Pareciera que los mojigatos entran primero
Almas hipócritas que el creador descarta primero
Otros dicen que cuando el ateo ve la luz antes de morir
Dios se apiada de su pérdida alma, pero no todos ven esa luz
Los creyentes de filosofías huecas no creen en el cielo
Pero ponen su fe en que un marciano los lleve al edén.
Mi fé no es tu fé, tú no crees igual que yo
Cada quien le reza a quien le conviene
E ignora a quien le plazca
Muchos le dan la espalda al santo
No existe intermediario con Dios
Pero si los buscas ahí están.
Velas rojas se consumen mientras
Mi pluma termina de escribir
Veo el santo de espaldas peleando con Satanás
Medito sobre la frase final
Mi fé: ¿Es la verdadera?
