Montañas, lluvia y paz
Relajados días fuera de la ciudad
Sacando de la maleta dolores
Citadinos: Melancolías que quería olvidar.
Escale muchas veces esa montaña y
Toque el cielo más de una vez
Y entre las nubes vi tu rostro
Puro y blanco: Escena espiritual de amor.
No creo en predicciones
Tampoco en adivinos
Pero mil profetas me susurraron
Al oído tú nombre y tú apellido.
Campo y lluvia maravillosos
Escenarios de inspiración
De este poema mágico
Que resume la calma que encontré.
