Bonnie & Clyde [Relato]

Bonnie Elizabeth Parker (1 de octubre de 1910 – 23 de mayo de 1934) y Clyde Champion Barrow (24 de marzo de 1909 – 23 de mayo de 1934) fueron unos famosos forajidos, ladrones y criminales de Estados Unidos durante la Gran Depresión. Bonnie y Clyde captaron la atención de la prensa norteamericana y fueron considerados como «enemigos públicos» entre 1931 y 1935 (Fuente Wikipedia). Un Relato Basado en hechos reales ocurridos duranten el 2009, 2010 y 2011.

 

Estaba parado frente al pizarrón, miraba una y otra vez detenidamente esa frase: Dios No Existe, el profesor se me acerca, lo conozco de tiempo y me da la mano y hace el gesto que me siente en una carpeta. Mientras saca sus viejos apuntes sobre Marx,  me pregunta:

–          ¿Qué asunto me comentaste en el pasillo?

 

La verdad no me gusta buscar profesores, para recomendar a terceros, pero en este caso me parecía injusto, que el profesor calificara a una amiga con criterios subjetivos, más que académicos y le digo:

–          Hay una amiga mía que está llevando este curso y parece que usted la esta calificando mal, he revisado sus exámenes y varias de sus respuestas estas bien y no entiendo el porqué de una calificación tan baja.

 

El viejo profesor, calvo me mira con cara de asombro, como tratando de entender mi pedido y me responde:

–          Por favor, Gabriel tu sabes que jamás califico bajo esos criterios…

 

Lo interrumpo y le enseño los exámenes, además las separatas, donde se encontraban las respuestas y luego de revisar los documentos minuciosamente me responde:

–          ¡Salinas!, esa chica no va bien en el curso, quizás vaya a susti, acaso ¿Tú la conoces?

 

Asiento con la cabeza levemente. El profesor se levanta de su silla y  saca su plumón, escribiendo algunos conceptos básicos de filosofía, cosas elementales que uno no debería olvidar, luego de terminar de escribirlas todas me dice:

–          Tú sabes que para mí, dios no existe, así que los metafísicos, en mi clase están de más.

 

Me detuve a pensar que había sido un gran error por parte de mi amiga abrir el curso un profesor medio exigente y cerrado en sus convicciones, y que no tenía metodología para hacer llegar su materia, a sus más de 50 alumnos. Entonces me anime a decirle:

–          Profesor usted, sabe que ella es buena en sus demás cursos no le baje así el promedio, mire ella ha hecho su mejor esfuerzo, para que usted venga y no se lo reconozca. Por favor, dele una última oportunidad.

 

El profesor se sienta nuevamente, saca su registro y revisas nuevamente todas sus calificaciones, vuelve a meditar un rato y me dice:

–          La única salida, para tu amiga es que me exponga algunos conceptos de Karl Popper, antes del examen y le quedan 2 días, así que entre mañana y pasado que me ubique en la biblioteca y quizás podamos arreglar esta situación.

Le agradecí y me despedí, del profesor que me termino diciendo que le debía un favor y que tenía un caso laboral de su hermano que debía solucionar, le prometí que lo atendería en el consultorio gratuito de la universidad (cosa que nunca ocurrió).

 

Salí corriendo a ver a María, la busque en la misma mesa de siempre del cafetín, pero no estaba ahí, Salí a buscarla a la biblioteca y ahí sentada en una mesa la vi, con sus apuntes de otro curso. Me apresuro en darle la noticia, ella me abraza y me da un beso en la mejilla, alaba mi poder de persuasión y convencimiento. Siento que mi relación con María, es como la de gusanos que nos comemos juntos la cabeza, ella siempre me usa y yo siempre la uso, nuestra amistad pasa por el aprovechamiento que uno hace del otro, como sanguijuelas o parásitos, así veo nuestra relación de amistad, porque nos decíamos amigos. Si María quería algún favor académico se lo conseguía y si yo quería salir con determinada chica, ella me la ponía servida en bandeja y así para muchas más situaciones.

 

Mi historia con María empezó un febrero del 2010, su prima llevaba algunos cursos conmigo y me la presento, luego de conversar un largo rato en caja mientras esperábamos a pagar matricula, ella decidió (porque así me lo dijo) agregarme al Messenger y entablar una comunicación más seguida. Me sentí pedófilo en el momento que acepte su invitación y comenzamos a chatear, en un principio fui o trate de ser respetuoso, sin sonar ofensivo; pero ella desde el saque, se mostro cruda; tal cual es y sin tapujos. Siempre coqueteaba, esa sonrisa sensualona, acompañado con esa voz tan dulce, hacia embobar a más de uno; que a sus pies caía.

 

Siempre quedo en claro, que ente nosotros jamás debería pasar algo, que por eso ambos deberíamos mostrarnos tal cual éramos, es por eso que nunca su coquetería me afecto, por más sensual que viniera. No pierde de vista ningún detalle con tal de conquistar a alguien, era una maestra con Post-Doctorado en lenguaje corporal, mas de una vez le dije que podría hacerla linda de espía o de agente secreta. Sus armas de seducción eran mortales. Pero no siempre la seducción ayuda y en algunas cosas yo era su cómplice de sus locuras y maldades.

 

Ella retribuía favores, con chicas para los sábados en la noche, que accedían a cualquier pedido o sugerencia pecaminosa tanto para mí o como para mis amigos, sus amigas siempre estaban dispuestas sea la hora que sea para tomar unos tragos (de preferencia vodka) y acostarse con quien sea. Eran épocas medias raras en vida, lo admito pero me gustaba jugar con ese tipo de peligros.

 

Pero nuestra sociedad tipo Bonnie y Clyde, se acabo ese día, cuando expuso de Popper. Horas antes de la exposición me encontraba fuera de la capital por motivos laborales y me llamo para que le dé lineamientos, lo hice rápidamente y le desee suerte. Pasaron 4 horas y vi 5 llamadas perdidas de María. Recuerdo haberle llamado y emocionada me dice por teléfono que había aprobado la exposición y que había conocido el amor de su vida, que al fin quería dejar de usar a los hombres y que con este quería una relación seria. Me mate de risa como 30 minutos escuchando, lo que para mí era imposible: María al fin conocía el amor, cuando emocionada término de contarme todo le dije:

–          Tú, crees que él seguirá a tu lado cuando sepa lo de tu pasado, yo creo que saldrá corriendo a buscar otra. Admítelo María, tu pasado te seguirá persiguiendo y sabes que es una mancha imborrable en tu conciencia, sucia.

 

María, aceptaba en parte mis palabras, pues sabía que casi todo era cierto, pero aun recuerdo su frase final ese día:

–          Todos podemos cambiar.

 

El tiempo paso y María se alejo de mí, la verdad tiempo que no se de ella, nuestra peligrosa sociedad, termino con esa llamada, me cambie a otro turno en la universidad y dejamos de frecuentarnos. Nuestros horarios cambiaron y luego de casi nueve meses sin vernos, me la encuentro en los pasadizos de la universidad, me saludo y la vi deprimida, con lentes negros, su rostro denotaba tristeza y le dije:

–          ¿Qué paso mi Bonnie?

 

Me abrazo y se puso a llorar, como una niña busca consuelo en su padre, llorando me dice:

–          Me uso, y de ahí no solo fue el sino muchos otros, mi vida Gabriel se desgracio.

 

María trato de cambiar, regresar a su lado malo, pero se había hecho vulnerable y nuevamente desapareció; hasta hace unos días atrás, que recogía unos papeles en una agencia de viaje y me encontré a la prima de María diciendo que regresaba de un largo viaje, pero que se sentía vacía, fracasada y sin aminos de seguir luchando por la vida.

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